EL ROL DE SALUD MENTAL COMO AGENTE TERAPEUTICO EN EVENTOS TRAUMATICOS

          

 Raquel Eidelman Cohen

 

Conferencia Magistral en ocasión de el homenaje a la autora durante de el IX Congreso de Psiquiatria Y Salud Mental de Ninos y Adolescentes

 

Escogí presentarles este tópico porque a través de los 30 anos de trabajo he observado como el componente de salud mental se formo agente terapeutico en eventos traumáticos. A través de los años y avances en investigaciones de las reacciones de víctimas, este rol ha evolucionado  ofreciendo asistencia para  la prevención de secuelas crónicas. Ya sea para los profesionales activos en este campo, como para los ciudadanos que podrían encontrarse en situaciones de peligro, los conocimientos  adquiridos sobre este rol  pueden ser muy útiles. Estos conocimientos son importantes  y creo que deben diseminarse para que puedan conocerlo en caso necesario.

 

Voy a presentarles los datos que me han conducido a esta opinión.  1.-Como participé en esta área profesional—2. Desarrollo del rol—3. Que factores dan fundamento al efecto terapéutico de estas intervenciones.

 

Por cuestión de tiempo solo voy a presentar el rol en eventos que afectan poblaciones pero los mismos principios se pueden aplicar en situaciones traumáticas  como accidentes de automóviles, aviones o trenes, en asaltos, homicidio, violaciones, abuso sexual a niños, incendios etc.

 

Como participé en esta área de actividades profesionales?

 

Poco después de completar mi maestría en Salud Pública y residencia siquiatrica de adultos y niños, me ofrecieron un puesto para desarrollar un centro comunitario para niños donde aprendí los procedimientos necesarios para servir a una población.  El concepto de prevención ha sido una fuerte influencia en todos mis trabajos así que pude empezar a desarrollar métodos conocidos en programas de Salud Pública, agilizando rápidos pero efectivos sistemas de diagnóstico, tratamiento de grupos o de padres y así ayudando a familias a reconstruirse más rápidamente con menos secuelas crónicas.

 

Varios años después acepté la oportunidad de participar en un programa académico de Salud Mental comunitaria, de la escuela de medicina de Harvard.  Este curso estaba organizado para capacitar a profesionales de salud mental en los métodos y procedimientos necesarios para preparar líderes.  El programa estaba dirigido por el Dr. Gerald Caplan, pionero internacional en este campo, quien me invitó para ser la directora asociada del programa.  Sus estudios sobre trauma, crisis, pérdidas y duelo, han sido, entre otros, las mejores contribuciones que han influenciado mi trabajo y que empezaron a delinear el rol profesional en situaciones de trauma.

 

La posibilidad de ejercer actividades preventivas en situaciones traumáticas ya sea en adultos o niños,  estableció  y dio fundamento a los conceptos que han guiado mi trabajo en las actividades para ayudar a los sobrevivientes de catástrofes.

 

En 1970—durante una visita a mis padres en Lima, conversé con el Ministro de Salud Dr. Caravedo,  quien me pidió un consejo acerca de cientos de niños afectados por el terremoto del Callejón de Huaylas.  Yo nunca había pensado  como se podría ayudar, al mismo tiempo a cientos de niños y menos en catástrofes de esta magnitud; solamente lo había hecho para pequeños grupos. Me asombré de mi propia ignorancia y no me acuerdo qué le contesté pero regresé a Boston con el propósito de encontrar la respuesta.  También contacté a varios colegas y principalmente al jefe del Centro Nacional de Salud Mental de los EU.  Le pedí ayuda para el Perú pero me informó que no había fondos para ese proyecto.

 

Dos  años después recibí la noticia del terremoto de Managua, Nicaragua y esta vez se presentó la posibilidad de formar varios equipos multidisciplinarios y bilingües.  Yo dirigí el primer grupo, diseñe el proyecto usando todos mis conocimientos adquiridos en los años anteriores y también,  experimente con nuevos procedimientos.

 

 

Al principio en Managua  pude ejercer tres tipos de actividades basadas en mis conocimientos de psiquiatría comunitaria ---el de capacitador, de consultoria y clínico.  Todos los profesionales de salud mental querían instrucciones para ayudar a los sobrevivientes, los medios de comunicación –periodicos, TV y radio- querían entrevistas sobre temas del desastre,  miembros del gobierno pidieron guías para formar los programas de salud mental.  Además de responder a estos pedidos, yo tomé el liderazgo de ofrecer tratamiento clínico a padres y niños en carpas y al aire libre.

 

En 1974 se promulgo  en EU una nueva ley de emergencias y desastres que establecia la ayuda mandatoria de salud mental para sobrevivientes.  Poco despues el Centro Nacional de Emergencia me contrato para que capacitara a casi la mitad de las regiones nacionales.  Esto me dio la oportunidad de producir un programa de capacitacion que lo sigo ampliando  y modificando  a medida que adquiero mas conocimientos en esta area.

 

Este fue el comienzo de enfocar con mas energias mis actividades en el area de eventos traumaticos.  A través de los años este campo ha crecido significativamente, estimulado por el trabajo y publicaciones de muchos profesionales a nivel mundial.

 

Mas oportunidades e invitaciones para ayudar en otros desastres empezaron a presentarse paralelamente a mis responsabilidades  diarias profesionales. Siempre pude obtener permiso de la Universidad o el hospital para viajar y ofrecer ayuda.  Participe con la Organización Panamericana de Salud en sus programas de ayuda en el El Salvador, Costa Rica, Honduras y Colombia entre otros muchos países durante algunas de sus catástrofes.  Varias de las experiencias fueron en suelo norteamericano entre ellas una nevada y un maremoto en Boston y muchos de los huracanes en Florida en los últimos 20 años, donde vivo ahora.

 

Por mi interés en el tema de ayudar a poblaciones traumatizadas participé también en programas de niños abusados, familias que habían perdido a un familiar en accidentes de avión, el episodio de los rehenes de la residencia del embajador japonés en Lima, el de los niños huérfanos cubanos del Mariel cuando llegaron a Miami, el acto terrorista a las torres gemelas en NY, los estragos del Huracán Katrina y el ultimo terremoto en la región de Ica.

 

DESARROLLO DEL ROL

 

El rol de Salud mental en eventos traumaticos enfoca la ayuda en el “aquí y ahora” usando todos los medios necesarios para restituir al sobreviviente a funcionar adecuadamente.  Los procedimientos, tecnicas y metodo son bien conocidas hoy dia.  La aceptacion de este rol frente a los equipos multidiciplinario tradicionales—Cruz Roja, Defensa Civil, equipos de emergencia, tuvo un inicio dificil por la falta de comprension de la utilidad de sus actividades y por el tentativo formato de sus objetivos.  Pero poco a poco se ha engarzado e incorporado en todos los niveles de ayuda en eventos traumaticos.

 

Durante mis primeras experiencias yo solo enfocaba mis esfuerzos en los sobrevivientes pero rápidamente aprendí que los miembros de todos los grupos de emergencia  tambien necesitaban  ayuda psico-social.   Hoy, 30 años después, ponemos mucho énfasis en hacer todo lo posible para que los equipos de emergencia estén lo más protegidos posible.   No solo es necesario atender a los equipos de emergencia que trabajan en situaciones muy dificiles sino que los conocimientos de asistencia protectores y preventivos se deben compartir con representantes del gobierno y con el público en general.  En regiones, de alto riesgo de sufrir desastres, como algunas en el Perú, es necesario diseminar los conocimientos que puedan proteger a los ciudadanos como lo hacen con otros programas de Salud Pública.

 

Experiencias en muchos desastres han reforzado el perfil y la configuración del rol.  El rol tiene 2 niveles:-- uno incluye los principales conocimientos de nuestra profesión y el otro son los componentes culturales, tradicionales y religiosos de la población afectada que modifican como ofrecemos y como aceptan la ayuda.

 

Como peruana, el conocimiento de las diferencias sociales, económicas y religiosas de nuestro país, me sirvió de fundamento para comprender las diferencias de los otros países donde participé en conocer a sus poblaciones y notar las diferencias de comunicación, tradición y valores.  A medida que mi experiencia aumentaba, también se ampliaban mis conocimientos y tomaba nota de la cantidad de facetas que potencialmente tiene este rol.

 

Este rol que hoy ya esta establecido, es uno de los más difíciles de ejercer de nuestra profesión. Debido a que el entorno dentro del cual debemos ejercer y establecernos es generalmente una situación penosa, y estresante.   No solo por compartir las emociones dolorosas de los sobrevivientes sino también las dificultades cuando uno llega al sitio.   Generalmente en desastres naturales, por ejemplo hay muy pocas comodidades, falta el agua, techo seguro, electricidad y comida.

 

Hay además otro aspecto del trabajo en que yo no tenía experiencia y era como compartir contenido confidencial y privado obtenido de los sobrevivientes o  procedimientos y responsabilidades colaborativas con miembros de Defensa Civil, policías, bomberos, representantes de comunas, ejercito, grupos funerarios, abogados etc.  No solamente que cada agencia tiene sus objetivos, su leguaje y su trayectoria separada de Salud Mental sino que entre ellos también hay problemas de comunicación y cooperación, cuando tienen que resolver los problemas de los sobrevivientes.

 

 

INCORPORACION DE NUEVOS CONOCIMIENTOS BIO-SIQUICOS

 

Paralelamente, a travez de los anos, nuevos estudios en el area de las neuro ciencias sobre los efectos de estresores  traumaticos y sus impactos sobre el organismo bio-síquico del individuo  sirvieron para enclarecer las reacciones  y conducta en situaciones traumáticas,  aumentando las posibilidades de intervenciones terapeuticas. Para los que leen en ingles les recomiendo 2 libros—

 

Why Zebras Don’t Get Ulcers-Robert M. Sapolsky (3rd edition) Henry Holt & Co., NY.2004

 

The Unthinkable-Amanda Ripley, Random House,. NY. 2008

 

Voy a presentarles un ejemplo de su contenido.

Observaciones  y experiencias de individuos que se han salvado en catástrofes indican patrones de conducta similar.  Las primeras reacciones son de negación del evento con lenta aceptación del inminente peligro.  Es una defensa automática que sirve para controlar la desorganización psíquica debido a miedo o  ansiedad.  Es como una preparación para actuar racionalmente.

 

Siguen unos minutos para acumular datos y para deliberar el grado de peligro e identificar de “que se trata” antes de actuar.   El cerebro cognitivo necesita confirmación.   El individuo tiende a tener que reconocer el evento y catalogarlo antes de actuar.  Finalmente el individuo reconoce que está en peligro y actúa para salvarse.  El grado de trauma, la calidad del apoyo familiar y el grupo que lo rodea, puede incrementar o contener los efectos del trauma.  Estos procesos acumulativos cerebrales son el resultado de la demora inicial seguida por el temor, miedo, capacidad cognitiva, la influencia del entorno y el liderazgo. 

 

Cada uno de nosotros tiene su forma individual de reaccionar debido a muchos factores entre ellos nuestra herencia genetica.  Estudios del componente biolojico  han demostrado avances en aclarar las reacciones  de estrés producido por los efectos del trauma.  Los altos niveles de cortisol, la hormona asociada a estas reacciones, pueden afectar muchas funciones fisicas como la de sistema inmunolojico, la regulacion de azucar en la sangre, presion arterial y ritmo cardiaco.  Si el individuo no recibe ayuda esta situacion se puede convertir en un stress cronico con alta tasa de enfermedades.

 

A medida que aumentamos nuestros conocimientos en la 3 areas-biolojicas-sicolojicas-sociales tenemos mejores probabilidades de intervenir preventinamente y  poder ayudar al sobreviviente a recobrar su capacidad de adaptarse al nuevo entorno.

 

Usando estos conocimientos, programas de preparacion en emergencias mundialmente estan desarrollando nuevos metodos de preparacion, capacitacion y ayuda eficas y apropiada.

 

SITUACION ACTUAL

 

Hoy tenemos la expectativa que profesionales capacitados para ayudar sico-socialmente, vayan a estar presentes en todo tipo de eventos traumáticos mundialmente.  Como ejemplo  tenemos la presencia de los equipos militares de salud mental en las patrullas de soldados peleando en la Guerra de Irak y los veteranos que regresan a casa, los consejeros durante la actual crisis económica para atender a los trabajadores que van a perder sus casas, puestos de trabajo, en los desastres naturales, ataques terroristas y crímenes en colegios y universidades.

Tristemente tenemos que reconocer aun cuando hay clinicas en Irak para los soldados, ocurrio la trajedia con un joven peruano asesinado por su companero bajo los efectos de stress causado por 3 jornadas de regreso a Irak

 

CONCLUCION

 

El rol profesional de asistencia a individuos traumatizado está establecido.  La variedad de actividades que podemos ejercer en nuestro mundo tecnológico y global presenta situaciones difíciles, a veces peligrosas que afectan la estabilidad bio-psíquica del individuo.  A medida que siguen incrementándose nuestros conocimientos  es importante compartirlos en todos los niveles para que el ciudadano y profesionales puedan ayudar en situaciones de peligro.  Espero que esta presentación pueda  ser un llamado inicial a la toma de conciencia de que cada uno de nosotros debemos estar informados  de los nuevos conocimientos en este campo porque existe ayuda para poder preservar la integridad física y emocional en caso de necesidad ante un peligro iminente.